Chiles en Nogada

Alimento, Alimentos y Bebidas

Platillo poblano por excelencia, los chiles en nogada son típicos de la gastronomía mexicana, concretamente de la ciudad de Puebla, pero también han sido considerados internacionalmente como uno de los más finos y representativos de la alta cocina.

Este platillo esencialmente consiste en un chile poblano, como se le conoce en México a una de las variedades frescas del Capbsicum annuum, y que en algunas regiones recibe el nombre de chile ancho.

El chile va relleno de un guisado de carne de res y puerco, mezclado con fruta que esté en temporada (plátano, manzana, pera, durazno). Después se capea con claras de huevo batido o montado y, por último, se fríe.

Para la presentación se prepara una salsa blanca hecha de nuez de Castilla, finamente picada y licuada con dulce moscatel, crema y queso fresco. La combinación de estos ingredientes forma la nogada, con la cual se baña el chile y se decora junto con la fruta de la granada y hojas de perejil.

Es un platillo muy patriótico, porque lleva los tres colores de la bandera mexicana: verde por el chile y el perejil, blanco por la salsa de nuez y rojo por la granada.

Temporada

Los chiles en nogada llevan más de 190 años de tradición; y desde entonces, siglo XIX, las familias poblanas se congregan durante los meses de julio, agosto y septiembre a degustar este manjar barroco.

Regularmente la temporada comienza cerca del 15 de julio y dura unos 85 días, hasta el 30 de septiembre. Restaurantes destacados empiezan la temporada con una gran comida de degustación, con los auténticos chiles en nogada o su particular interpretación de la receta original.

Historia

La aparición de los célebres chiles en nogada coincide con la etapa de nuestra Independencia y de reafirmación de la soberanía. Es por eso que se visten de tres colores, haciendo gala a la bandera.

En 1821, año de la consumación de la Independencia, el espíritu patriótico de todos los mexicanos y los hechos históricos fueron definitivos para nuestro país. En ese mes de septiembre, México “probó” por primera vez los tres colores de su bandera, que en ese mismo año había sido creada.

El personaje central, pero no el más importante, de estos sucesos fue Don Agustín de Iturbide, autor del Plan de Iguala y creador del Tratado de Córdoba, junto con el último Virrey Don Juan de O’Donojú, principal firmante de la carta de Independencia, y que por estas y varias razones era aclamado.

A su regreso de la Villa de Córdoba, donde firmó el tratado que acordaba la independencia, decidió visitar Puebla, cuyos habitantes le eran fieles por haber logrado la capitulación de Puebla de los Ángeles. Quizá por este motivo decide festejar su santo en esta bella ciudad, donde es recibido por sus partidarios con un espléndido banquete, el 28 de agosto de 1821, día de San Agustín.

El lugar lucía con gran esplendor los tres colores de la naciente bandera nacional: el verde, la Independencia; el blanco, la Religión; y el rojo, la Unión. Se ofreció una selecta variedad de platillos poblanos, elaborados por las Madres Contemplativas Agustinas, del convento de Santa Mónica. Las monjas poblanas, contagiadas del espíritu y fervor patriótico que reinaba en esos días, decidieron preparar un platillo que tuviera los tres colores de la bandera; fue así como crearon los chiles poblanos en nogada, que surgen del más puro espíritu patriótico y nacional.

Quisieron seleccionar lo mejor de cada zona de Puebla para deleitar al libertador de México, que posteriormente se convertiría en emperador. Para ello utilizaron los ingredientes de temporada: aprovecharon la nuez de castilla tierna de la zona y la granada de corona y bermellón para dar los colores blanco y rojo de la bandera, y para el verde, unas hojitas de perejil, adornando el chile. Este platillo es una verdadera mezcla de dulce con salado, pues más de 35 ingredientes deleitan el paladar.

Presentación

Colocar los chiles en platones grandes o en platos individuales.

Poner una capa de nogada, luego el chile bañado con la nogada, y adornar con la granada y a los lados decorar con hojitas de perejil.

Servir el chile a temperatura ambiente.




Más platillos de interés